África para principiantes

Hemos elegido la forma más aventurera para visitar el sur de África, alquilando un vehículo 4x4 con una tienda de campaña en el techo y que va a ser nuestra casa con ruedas durante casi todo el viaje.

Hemos acampado en campings y lodges, en las reservas naturales para explorar los maravillosos paisajes y fauna que nos ofrecen Namibia, Botsuana y Zimbabue.

 

4.255 kilómetros hemos recorrido en 4x4 desde Windhoek, capital de Namibia, hasta Victoria Falls, Zimbabue, pasando también por Botsuana. Es la distancia equivalente a viajar en coche desde Madrid a Moscú y un poco más. Cada kilómetro recorrido ha llenado un poco más nuestros corazones de amor por este continente. Todas las personas deberían visitarlo al menos una vez en la vida, nos hace mejores.

Bosquimanos / San

PRIMICIA: Ya podéis ver un avance del documental que estamos haciendo sobre nuestro viaje al sur de África. Es la secuencia de nuestra visita al poblado de San, conocidos por todos como Bosquimanos.

Cualquier comentario es bienvenido. Si os gusta os agradecemos que lo compartáis, queremos tener muchos seguidores para poder seguir viajando. ¡Gracias!

Los San, conocidos como Bosquimanos, son toda una etnia a conservar. Se dice que de ellos procedían los primeros hombres y mujeres que abandonaron África para conocer nuevas tierras y de ahí surgieron las diferentes razas que somos hoy en día. El ser humano hoy dispone de internet, así que utilizamos este medio para reconocerles como los más originales, con todas las letras.

Cerca de la localidad namibia de Tsumkwe tuvimos oportunidad de pasar un día entero con ellos y ver cómo siguen funcionando como cazadores y recolectores, enseñándonos algunas de sus técnicas. Como guinda nos ofrecieron unos cantes y danzas tradicionales bajo un precioso atardecer africano. Uno de nuestros días más "vermundianos".

Parque Nacional de Etosha

¿Sabéis lo que es hartarse a ver animales?. Eso es lo que nos pasó, y es que tres días en Etosha dan para mucho. Esta reserva natural, con 22.270 kilómetros cuadrados (casi tres veces la Comunidad de Madrid), es una de las más grandes del mundo. Su paisaje consiste básicamente en bosque de matorral, sabana y una gran laguna salada seca conocida como 'pan'. El principal atractivo de esta reserva reside en la facilidad de ver animales concentrados en torno a los 'waterholes' (charcas), accesibles desde el coche y en los que es muy fácil encontrar al mismo tiempo diferentes especies de animales. Nosotros fuimos en pleno mes de agosto, correspondiente al invierno en esta parte del planeta, y también, la temporada seca, por lo que aún es más fácil observar a los animales asiduos al agua, fuente principal de la vida y la actividad en todo el parque.

Los visitantes del parque debemos cumplir una serie de normas, como nunca circular una vez que el sol se ha puesto, no bajarse jamás del vehículo, ni siquiera en caso de avería, ni salirse de las vías habilitadas para los turistas. Así que todas las fotos que véis están hechas desde dentro del coche y sin trípode, "a pulso".

Nosotros además tuvimos la fortuna de dormir dentro del parque, en uno de los pocos campamentos que se encuentran en su interior. En concreto en el camp site de Okaukuejo, que tiene fama por estar junto a un gran waterhole al que acuden los animales continuamente a beber y refrescarse, con grandes espectáculos nocturnos. Tal es el éxito de este waterhole que han instalado cabañas, bancos e incluso una pequeña grada para observar a los animales cómodamente e incluso tomándose un piscolabis.

Los momentos que vivimos durante los tres días son muy numerosos, pero nos quedamos con tres: el día en que vimos alejarse a una manada de elefantes al mismo tiempo que el sol rozaba su ocaso naranja, la secuencia nocturna en la que unos rinocerones se disputaban el derecho a bañarse y la noche en que otra manada de elefantes se apoderó a toda velocidad del waterhole obligando al resto de animales, incluidos los rinocerontes, a abandonar eventualmente la charca. Estas dos escenas mantuvieron al público entretenido en riguroso silencio durante un buen rato.

Ahí va una buena ristra de fotografías. Son tantas las que tenemos que cuesta mucho seleccionar y resumir las mejores, pero como os decíamos al principio, tres días dan para mucho.

Podéis ver más en nuestra página en Facebook.

Desierto de Namib. Sossusvlei

Azul y naranja, son los dos colores que dominan el escenario en el Namib, el desierto más primitivo de la Tierra. Pudimos subir a la Duna 45 (que se llama así por estar en el kilómetro 45 de la carretera), con una altura desde la base hasta su pico de 150 metros. También nos aventuramos a llegar tras una larga caminata bajo un sol abrasador, a Deadvlei (lago muerto), un inquietante y desolador paisaje que mantiene viva a la muerte. Así iniciamos nuestro recorrido por Namibia.

Cape Cross

La reserva de Cape Cross alberga esta impresionante colonia de lobos marinos de El Cabo. Es una de las mayores concentraciones del mundo de estos animales y en diciembre puede haber unos 100.000 ejemplares solo en este rincón. Namibia tiene 15 reservas similares con un total estimado de 6,5 millones de lobos marinos. Tal es su concentración que están causando estragos a las autoridades, ya que compiten por la comida con los pescadores locales.

Cuando uno se acerca, se frota primero los oídos, ya que emiten un sonido similar al de un gigantesco rebaño de ovejas. A continuación se frota los ojos, dado el apelotonamiento de animales -que se confunden con las rocas- y por último se tapa la nariz, ya que el olor que desprende tal cantidad de animal junto recuerda mucho a pescado podrido sin dar un respiro a nuestro olfato en ningún momento. El truco para evitarlo es untarse el mostacho con un poco del célebre Vicks Vaporub.

De nuevo, otro rincón inolvidable de todos los vividos en Namibia.

Himba

Perseguidos por los colonos alemanes y asediados después por diferentes conflictos con países vecinos, los Himba son una etnia que trata de sobrevivir a la invasión de turistas que les asediamos desde que Namibia consiguiera su independencia. De imagen impactante y tribal, las mujeres, desde el momento que son fértiles, untan sus cuerpos y cabellos de una mezcla de ocre, manteca y hierbas durante toda su vida. De esta forma se protegen del sol y cuidan su piel, consiguiendo una estética realmente especial y característica de esta tribu. Hoy el pueblo Himba goza de cierto estatus en Namibia con influencia en las decisiones políticas y territoriales que les afectan, aunque el contacto con la "vida moderna" empieza a hacer mella entre niños y adultos, contaminándose de problemas como caries y alcoholismo.

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© La Peonza Digital SL